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dilluns, 17 de novembre del 2014

Nous protocols de la disfunció tiroïdal





La disfunció tiroïdal és un terme que engloba un conjunt de patologies amb una alta prevalença, principalment l’hipotiroïdisme, i per tant freqüent motiu de consulta en Atenció Primària.

En l'última dècada l'estratègia diagnòstica ha canviat com a resultat, entre d’altres, dels avenços en la sensibilitat dels mètodes. En l'actualitat totes les societats científiques reconeixen que la determinació de tirotropina (TSH) és més sensible que la de tiroxina lliure (T4L) per a la detecció tant d’hipotiroïdisme com d’hipertiroïdisme.

Tot això ens ha portat a revisar els protocols actuals des d'un enfocament clínic en termes de diagnòstic i seguiment, i a contemplar cinc situacions clíniques diferents.


1. Diagnòstic de laboratori de la disfunció tiroïdal.




2. Hipotiroïdisme (subclínic o no) no tractat.


Els anticossos antiperoxidasa (ATPO) s’han de sol—licitar apart.




3. Hipotiroïdisme tractat: control inici tractament




4. Hipotiroïdisme tractat: seguiment




5. Hipertiroïdisme: seguiment




Bibliografia
UK Guidelines for the use of Thyroid Test. British thyroid association. 2006 www.british-thyroid-association.org/
AACE Medical guidelines for clinical practice for the evaluation and treatment of hyperthyroidism and hypothyroidism. Endocr Pract 2002; 8:457-469
Management guidelines for patients with thyroid nodules and differentiated thyroid cancer. The American thyroid association guidelines taskforce. Thyroid 2006, 2:1-33
U.S. Preventive Services Task Force. Screening for thyroid disease: recommendation statement. Ann Intern Med 2004 Jan 20; 140(2):125-7
Ladenson PW, Singer PA, Ain KB, Bagchi N, Bigos ST, Levy EG, Smith SA, Daniels GH, Cohen HD. American Thyroid Association guidelines for detection of thyroid dysfunction. Arch Intern Med 2000 Jun 12; 160 (11):1573-5
Guia 3Clics: Hipotiroidismo (www.ics.gencat/3clics/)

divendres, 25 d’abril del 2014

L'obesitat explicada en un minut




Aquest video ha causat un gran impacte, ja que desgraciadament és el dia a dia de molts nens dels Estats Units. Per prendre consciència d'aquest gran problema.


dilluns, 3 de febrer del 2014

Normes de recomanacions de diagnòstic i tractament de la Diabetis: ADA 2014

Un document imprescindible de consulta permanent

Les recomanacions per al maneig de la diabetis en adults i nens del National Glycohemoglobin Standarization Program 2014 (actualitzades, traduïdes i resumides en Castellà)






Font: IntraMed

American Diabetes Association
Diabetes Care 37, Suplemento 1, enero 2014


DOCUMENT TRADUÏT

dimarts, 17 de setembre del 2013

Actualització en Pancreatitis Aguda: noves guies 2013













1.- American college of gastroenterology guideline: management of acute pancreatitis. 

Tenner S, Baillie J, Dewitt J, Vege SS. Am J Gastroenterol 2013; 108(9): 1400-1415. 




2.- SEMICYUC 2012. Recomendaciones para el manejo en Cuidados Intensivos de la pancreatitis aguda

Maraví Poma E, Zubia Olascoaga F, Petrov MS, Navarro Soto S, Laplaza Santos C, Morales Alava F, Darnell Martin A, Gorraiz López B, Bolado Concejo F, Casi Villarroya M, Aizcorbe Garralda M, Albeniz Arbizu E, Sánchez-Izquierdo Riera JA, Tirapu León JP, Bordejé Laguna L, López Camps V, Marcos Neira P, Regidor Sanz E, Jiménez Mendioroz F; autores/miembros del Grupo de Trabajo CC – Recomendaciones PAPG 2012, GTEI-SEMICYUC. Med Intensiva 2013; 37(3): 163-179.




3.- Clasificación internacional y multidisciplinaria de la pancreatitis aguda: edición española 2013. 

Maraví-Poma E, Patchen Dellinger E, Forsmark CE, Layer P, Lévy P, Shimosegawa T, Siriwardena AK, Uomo G, Whitcomb DC, Windsor JA, Petrov MS; Pancreatitis Across Nations Clinical Research and Education Alliance (PANCREA). Med Intensiva 2013 Jun 7.


dimecres, 29 de maig del 2013

Síndrome de Cushing, fàcilment desapercebut?


Els fonaments del diagnòstic d'un quadre que sol passar distret en atenció primària.

Font: IntraMed



Article original: British Medical Journal


Article en Castellà:
Caso Clínico
 
Una mujer de 45 años que estaba siendo controlada periódicamente a atención primaria y secundaria, debido a su historia de cinco años de: diabetes tipo 2 que había requerido tratamiento temprano de insulina, hipertensión refractaria y enfermedad renal crónica posterior. Ella había descrito previamente otros síntomas, como aumento de peso, moretones, sofocos, y bajo estado de ánimo, todo lo cual había sido atribuido a la obesidad y la menopausia. No estaba tomando glucocorticoides.
 
Después de consultar en emergencias por una fractura de Colles como consecuencia de una caída de bajo impacto, fue remitida al Servicio de Endocrinología por sospecha clínica de síndrome de Cushing; la investigación posterior confirmó el diagnóstico.
 
 
¿Qué es el síndrome de Cushing?
 
El síndrome de Cushing  se produce como consecuencia de la exposición crónica a un exceso de glucocorticoides, independientemente de la causa subyacente.
 
Las causas endógenas del síndrome de Cushing son poco frecuentes e incluyen un tumor productor de cortisol suprarrenal, que puede ser benigno o maligno; exceso de secreción de la hormona adrenocorticotrópica (ACTH) de un tumor de la hipófisis (enfermedad de Cushing); o un tumor productor de ACTH ectópico (Cushing ectópico).
 
Más comúnmente, la administración prolongada de algún tratamiento con glucocorticoides a dosis suprafisiológicas (incluyendo tabletas, inhaladores, aerosoles nasales, y cremas para la piel) también puede causar la misma condición clínica1 2 (síndrome de Cushing exógeno o iatrogénico).
 
 
 ¿Qué tan común es el síndrome de Cushing?
 
Se estima que 1% de la población usa esteroides exógenos. De éstos, el  70% experimenta algunos efectos adversos y aproximadamente el 10% tienen síndrome de Cushing1 3

Por el contrario, el Cushing endógeno es raro. El análisis de un registro nacional de Dinamarca informó una incidencia anual de dos casos por millón personas4

Sin embargo, los estudios de detección en poblaciones de alto riesgo muestran una mayor prevalencia de síndrome de Cushing endógeno: en pacientes remitidos para la atención secundaria por diabetes mal controlada la prevalencia fue de 0,6% en un estudio prospectivo multicéntrico5 y 0,5% en los que presentaban hipertensión resistente en una revisión retrospectiva de un solo centro de 4.429 pacientes consecutivos6.
 
El Cushing endógeno es por lo general (en 70% de los casos) el resultado de un tumor de la glándula pituitaria7.

 
¿Por qué el síndrome de Cushing pasa inadvertido?
 
En una pequeña serie de casos de un centro único (n = 33) se ha encontrado que el tiempo medio de diagnóstico después de la primera presentación de los síntomas del síndrome de Cushing era 6,0 años8 tiempo durante el cual el diagnóstico se había perdido en varias consultas.
 
La lenta progresión de la enfermedad, sus síntomas no específicos pueden pasar inadvertidos en una serie de consultas breves en atención primaria o pueden atribuirse a otras enfermedades comunes, como la depresión y la menopausia. 9 
 
Por otra parte, el síndrome de Cushing puede imitar condiciones tan comunes como la obesidad, la diabetes mal controlada y la hipertensión, que pueden progresar y coincidir a través del en pacientes con síndrome metabólico o en aquellos poca adherencia al tratamiento.5
 
Los glucocorticoides tópicos se prescriben comúnmente para el eczema, el asma y la rinitis alérgica, y algunas formulaciones están disponibles sin receta. Existe una falta de conciencia acerca de que el tratamiento prolongado con corticoides tópicos, en todas las formas, administrados en dosis moderadas, puede causar síndrome de Cushing.2
 

¿Por qué es importante?
 
El síndrome de Cushing no tratado se asocia con una mortalidad del 50% a los cinco años, con predominio de eventos cardiovasculares (insuficiencia cardiaca congestiva o infarto de miocardio) o infecciosos.10 
 
Un estudio de cohorte realizado en el Reino Unido encontró que después del tratamiento los pacientes en remisión tenían una tasa de mortalidad estandarizada de 3,3, que se elevó a 16 en los pacientes con enfermedad persistente a pesar de tratamiento.11
 
El síndrome de Cushing provoca una morbilidad sustancial que puede afectar a la musculatura, causando miopatía e insuficiencia cardiaca congestiva; afectar la integridad del hueso, causando la osteoporosis temprana; la función reproductiva, causando irregularidad menstrual e infertilidad, y provocando trastornos del humor.
 
El retraso en el diagnóstico puede resultar en un daño irreversible del órgano y en algunos casos puede hacer perder la primera oportunidad para diagnosticar tumores malignos (por ejemplo, carcinoma de la corteza suprarrenal o la secreción de ACTH a partir de un cáncer de pulmón de células pequeñas).
 
 
¿Cómo se diagnostica el síndrome de Cushing?
 
La historia clínica
 
Preguntará sobre los síntomas progresivos de enfermedad multisistémica. Una serie retrospectiva en un único centro de casos (n = 70) y el análisis de otras series combinadas (n = 711) mostraron que los siguientes síntomas son potencialmente relevantes9
 
Aumento de peso (en el 97% de los casos de síndrome de Cushing)
Depresión (62%)
Debilidad muscular subjetiva (29%)
Cefalea (47%)
Osteoporosis (50%). 
Diabetes (50%)
Hipertensión (74%) 
 
Una historia de diabetes o hipertensión es probablemente importante, 9especialmente si éstas han sido refractarias al tratamiento y se asocian con complicaciones de órganos blanco.
 
Evaluar uso de glucocorticoides exógenos para cualquier uso posible, especialmente inhaladores y cremas para la piel.
 
Pida ver fotografías seriadas del paciente para evaluar un cambio en su apariencia.
 
 
Características típicas del síndrome de Cushing9
 
Hallazgos del síndrome de Cushing que mejor discriminan de otras enfermedades comunes.
 
  • Piel: Fácil aparición de moretones, plétora facial, estrías púrpura. Pelo fino piel, mala cicatrización de heridas, hirsutismo o adelgazamiento del cuero cabelludo.
     
  • Sistema músculo-esquelético:  debilidad muscular proximal y / o miopatía, osteoporosis temprana con o sin fracturas vertebrales u osteonecrosis de la cabeza femoral o humeral.
     
  • Ganancia de peso y obesidad central.
     
  • Almohadilla de grasa dorsocervical ("joroba de búfalo").
     
  • Almohadillas de grasa supraclavicular.
     
  • Plenitud facial ("cara de luna llena").
     
  • Irregularidad menstrual, infertilidad.
     
  • Psiquiátricos: depresión, psicosis, irritabilidad, insomnio, fatiga.
     
  • Efectos metabólicos: Diabetes.
     
  • Efectos cardiovasculares: insuficiencia cardíaca congestiva, hipertensión arterial, trombosis (incluyendo trombosis venosa profunda e infarto de miocardio).
     
  • Trastornos del sistema inmunológico: inmunosupresión causando infecciones recurrentes y atípicas, incluyendo la tuberculosis. 
Examen físico
Busque características del fenotipo cushingoide clásico.
 
Sobre la base de un estudio de 159 personas, los signos que tienen el mejor valor discriminatorio fueron: los moretones fáciles (62% de los casos, el índice discriminante 10.3), debilidad muscular objetiva (56%, 8,0), plétora (94%, 3,0), y estrías púrpura (56%, 2,5)9 La ausencia de estos signos, sin embargo, noexcluye el diagnóstico.
 

Investigaciones
 
Investigar las causas endógenas del síndrome de Cushing puede ser difícil. Si la sospecha clínica es alta, sería apropiado referirse a un endocrinólogo para una evaluación adicional o realizar una prueba de detección en atención primaria.
 
Las posibles pruebas de detección realizadas por especialistas, las cuales son necesarias porque las pruebas de sangre de rutina, por ejemplo, cortisol sérico al azar, la función del hígado, colesterol, glucosa no son normalmente útiles para confirmar o excluir el diagnóstico.12
 
Pruebas especializadas
 
Cortisol libre urinario de 24 hs
Cortisol saliva nocturna
Test de supresión nocturna con 1 mg de dexametasona 
  • Si la sospecha clínica de síndrome de Cushing endógeno es alta a continuación se debe realizar una prueba de confirmación: o bien una muestra de orina de 24 horas para cortisol libre urinario (si la función renal del paciente es normal) o una de cortisol salival nocturno si está disponible. 
     
  • Si, sin embargo, la sospecha clínica es baja y el objetivo es principalmente para excluir el síndrome de Cushing endógeno: test de cortisol salival o una prueba de supresión de dexametasona durante la noche serían más apropiadas, debido a su alta sensibilidad.
     
  • Si las pruebas de detección son negativas, tranquilizar al paciente, pero tenga en cuenta la repetición de la evaluación a los seis meses, sobre todo si aparecen signos o síntomas de progreso clínico de la enfermedad.
     
  • Si las pruebas de detección son positivas, remitir al paciente a un endocrinólogo para una mayor investigación. Se determina la ACTH plasmática y, si está suprimida, los estudios de imágenes se centrarían en las glándulas suprarrenales (con la tomografía computarizada). 
     
  • Si la ACTH en plasma está en el rango normal o elevada, realizar imágenes por resonancia magnética o tomografía de la glándula pituitaria y, a veces TAC de tórax y abdomen dependiendo del origen del tumor sospechoso.
     
  • Si un paciente está tomando glucocorticoides exógenos, por lo general no es posible confirmar o refutar el diagnóstico de síndrome de Cushing por medio de pruebas bioquímicas. Por lo tanto, la historia clínica y el examen son muy importantes. Si la sospecha de síndrome de Cushing es alta, entonces revisar la dosis y duración del tratamiento necesario.
     
  • Los pacientes con depresión grave o que beben alcohol en exceso pueden tener síndrome de pseudo-Cushing, una enfermedad que clínicamente y bioquímicamente es similar al síndrome de Cushing, pero que se resuelve si la depresión o el alcoholismo terminan. Los mecanismos responsables son poco conocidos, pero se cree que se origina en una regulación inadecuada del eje hipotálamo-pituitario-adrenal en el nivel del hipotalamo.17 Esto representa un escollo para diagnosticar con precisión el síndrome de Cushing, y se necesita del asesoramiento de especialistas.
 
 
¿Cómo se maneja el síndrome de Cushing?

El tratamiento depende de la causa subyacente. La resección quirúrgica del tumor hipofisario, suprarrenal o productor de ACTH es el tratamiento primario de elección y es a menudo curativa.
 
Si la enfermedad es secundaria al tratamiento con glucocorticoides exógenos a continuación, se indica la titulación de la dosis de esteroides tan pronto como sea clínicamente posible. Interrumpir el tratamiento bruscamente puede correr el riesgo de precipitar una crisis suprarrenal debido a un tratamiento prolongado que puede haber causado la supresión del eje hipotálamo-pituitario-adrenal, por lo que reducir los esteroides a dosis bajas o de mantenimiento es la intervención inicial más segura.

 
 
Puntos clave 
  • Considere el diagnóstico del síndrome de Cushing en pacientes que tienen signos discriminantes (tales como la osteoporosis temprana, miopatía, o contusión fácil) o múltiples características, especialmente si se hacen progresivamente más graves (como la diabetes y la hipertensión arterial refractaria asociada con complicaciones de órganos blanco).
     
  • El retraso en el diagnóstico puede causar una enfermedad potencialmente mortal y daño orgánico irreversible y puede comprometer las opciones de manejo de cualquier tumor subyacente.
     
  • Si se sospecha de síndrome de Cushing endógeno, consulte a un endocrinólogo, las posibles pruebas de detección incluyen cortisol libre urinario, cortisol salival y una prueba de supresión con dexametasona durante la noche.
     
  • La resección quirúrgica puede curar causas endógenas del síndrome de Cushing.
 
Fuente: Easily Missed? Cushing’s syndromeBMJ 2013; 346 doi: http://dx.doi.org/10.1136/bmj.f945 (Published 27 March 2013) Cite this as: BMJ 2013;346:f945 Julia Kate Prague, specialty registrar 1, Stephanie May, general practitioner2, Benjamin Cameron Whitelaw, consultant physician1
http://www.bmj.com/content/346/bmj.f945#T1

dimecres, 24 d’abril del 2013

Últimes guies sobre el maneig de l'hipotiroïdisme publicades per l'American Association of Clinical Endocrinologist (AACE)




CLINICAL PRACTICE GUIDELINES FOR HYPOTHYROIDISM IN ADULTS.
ATA/AACE 2012
 
 
 
 

Últimes guies sobre el maneig de l'hipotiroïdisme publicades per l'American Association of Clinical Endocrinologist (AACE) 
 
ATA/AACE Guidelines for hypothyroidism in adults. Endocr Pract. 2012; 18 (6)
 
 
 
 
 
 
 

dijous, 2 d’agost del 2012

Nova Guia 2012 de Pràctica Clínica sobre la Diabetis Mellitus 1

Encara que la DM1 normalment representa tan sols una minoria de la càrrega total de la diabetis en la població, és la forma predominant de la malaltia en els grups d'edat  més joves en la majoria dels països desenvolupats i té un impacte important en  l'estil de vida dels pacients, així com en el seu nivell d'autoestima.

El propòsit d'aquesta guia és millorar la qualitat, l'eficiència i l'equitat en l'atenció  a les persones amb DM1 en el SNS. Per a això aborda aspectes relatius al diagnòstic d'aquesta  patologia i la detecció de malalties autoinmunes associades, educació diabetològica, control glucémic, complicacions agudes i cròniques i aspectes organitzatius de l'atenció, sent destacable l'abordatge de l'atenció a pacients en situacions especials i amb necessitats especials.









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divendres, 22 de juny del 2012

Actualització en Diabetis Mellitus 2012

Sessió bibliogràfica per la Dra. Esther Fernández, cap de secció de Medicina Interna, Servicio de Medicina Interna CAULE centrant-se en algunes de les més recents publicacions / actualitzacions sobre diabetis.




Gliptines, ADA i consens ADA-ESAD

Revisió bibliogràfica. Crítica


Es van revisar de forma àmplia les gliptines, indicacions i posicionament dins de les guies, així com els standards de diabetis de l'ADA i el document de consens americà-europeu. 


1.- Revisió: gliptines en 2011. Expert Opin Pharmacother 2012; 13: 81-99

2.- Standards of Medical Care in Diabetis. Diabetis Care 35, January 2012

3.- Management of hyperglycaemia in type 2 diabetis: a patient-centered approach. Position statement of the American Diabetis Association and the European Association for the Study of Diabetis.

4.- Grup Europeu de Treball sobre diabetis en les persones majors 2011.Guies clíniques per a la diabetis mellitus tipus 2.Resum executiu. 





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dilluns, 14 de maig del 2012

Maneig dels corticoides en la pràctica clínica


Els corticoides són àmpliament utilitzats per molt diverses especialitats.                             .....           No obstant, el seu ús no està exempt de complexitat!


Idees Clau

1.- El maneig adequat d'aquests fàrmacs requereix tenir nocions bàsiques de fisiopatología i conèixer bé les característiques del corticoide que es pretén utilitzar: les seves equivalències, vida mitjana en sang, potencia glucocorticoidea i mineralcorticoide relativa o tipus d'acció tisular del preparat.

2.- Els efectes secundaris són freqüents i poden arribar a ser greus, es per això que amb freqüència han de prendre's mesures per minimitzar-los.

3.- En els casos en en que s'administrin dosis suprafisiológiques ha d'avaluar-se adequadament l'estat de l'eix hipofi sota-adrenal al final del tractament.







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dijous, 19 d’abril del 2012

Actualització del diagnòstic i tractament de l'hiperparatiroïdisme primari





En aquest article s'examinen les manifestacions clíniques, el diagnòstic i el tractament de l'hiperparatiroïdisme primari
.
Shelley Pallan , Dr. Mohammed Omair Rahman, Dra. Aliya A Khan.





Idees Clau

1.- L'hiperparatiroïdisme primari és la causa més freqüent d'hipercalcemia en pacients ambulatoris.

2.- En general afecta a majors de 50 anys i a dones posmenopàusiques.

3.- La incidència exacta d'hiperparatiroïdisme primari no es coneix, però les dades actuals suggereixen una prevalença d'1-4/1000 en la població general.

4.- L'hiperparatiroidisme primari en general s'identifica en etapa asintomàtica al món occidental.

5.- Actualment es diagnostica a través de proves de sospita o durant l'avaluació per disminució de la densitat òssia. Poden anar a la consulta per símptomes inespecífics d'hipercalcèmia lleu, com ara cansament, depressió lleu o malestar general.

6.- Al voltant del 85% dels casos són causats per un adenoma solitari de les cèl · lules paratiroïdals principals, secretor de HPT.

7.- La sensibilitat de l'ecografia és del 76,1% i el VPP és del 93,2% per localitzar els adenomes. La sensibilitat de la gammagrafia amb sestamibi va ser del 78,9% i el VPP del 90,7%.

8.- La cirurgia és sempre una opció terapèutica valuosa i apropiada.

9.- El control mèdic amb intervenció dirigida també és adequat para determinats pacients i per a aquells que no reuneixen les recomanacions per la paratiroïdectomía.

10.- El tractament mèdic és una opció adequada per als pacients que no reuneixen les recomanacions per a la cirurgia, així com para aquells que no es volen operar. S'han de controlar la calcemia anualment i la creatininemia i la densitat òssia cada 1-2 anys.

Traducció al Castellà i resum objectiu del Dr. Ricardo Ferreira   IntraMed
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Regulación del calcio

Las cuatro glándulas paratiroideas están detrás de la tiroides. La hormona paratiroidea (HPT) segregada por las células principales regula la homeostasis del calcio. La disminución del calcio ionizado plasmático es detectada por el receptor sensor de calcio de las células principales, que aumenta la producción y secreción de HPT e incrementa así la reabsorción tubular renal de calcio y la resorción ósea mediada por los osteoclastos. La HPT también aumenta la conversión de la 25-hidroxivitamina D3 a 1,25-hidroxivitamina D3, que a su vez mejora la eficacia de la absorción de calcio por el intestino. El aumento de la calcemia disminuye la liberación de HPT para normalizar los valores del calcio plasmático.o

Causas del hiperparatiroidismo primario


Tumores e hiperplasia
Alrededor del 85% de los casos son causados por un adenoma solitario de las células paratiroideas principales, secretor de HPT. En el 1-15% de los pacientes con hiperparatiroidismo primario hay hiperplasia paratiroidea multiglandular. El cáncer paratiroideo es raro y se observa en menos del 1% de los casos. Pueden encontrarse adenomas ectópicos en el 16% de los casos-en el timo, el surco traqueoesofágico, el mediastino y la tiroides.
.
Trastornos familiares
El hiperparatiroidismo primario puede estar asociado con trastornos familiares infrecuentes, como los síndromes de neoplasia endocrinológica múltiple tipo 1 y tipo 2A familiar, el síndrome de hiperparatiroidismo con tumor maxilar, el hiperparatiroidismo neonatal grave y el hiperparatiroidismo aislado familiar. La hipercalcemia hipocalciúrica es una causa benigna, autosómica dominante, de hipercalcemia, que simula hiperparatiroidismo primario.

Exposición a fármacos y radiación
Los diuréticos tiacídicos y el litio pueden alterar la homeostasis del calcio. Las tiacidas a veces desenmascaran el hiperparatiroidismo primario subyacente porque reducen la excreción de calcio urinario y pueden producir hipercalcemia leve. El litio disminuye la sensibilidad del receptor sensor de calcio y desplaza el punto de ajuste de la curva de calcio-HPT a la derecha, por lo que es necesaria una concentración mayor de calcio para suprimir la liberación de HPT, lo que aumenta el calcio y la HPT plasmáticos. Por lo tanto, el litio también puede desenmascarar adenomas paratiroideos preexistentes o inducir hiperplasia paratiroidea con el empleo prolongado. Algunos estudios también sugieren que antecedentes de exposición a la radiación de cabeza y cuello pueden contribuir al hiperparatiroidismo primario.
 .
Manifestaciones iniciales del hiperparatiroidismo primario
Los pacientes con hiperparatiroidismo primario pueden llegar a la consulta con síntomas de hipercalcemia o de exceso de HPT o estar asintomáticos y la hipercalcemia es un hallazgo incidental. Esta última forma es la más frecuente en la actualidad.

Hipercalcemia sintomática

Antes de la implementación de las pruebas de pesquisa en la década de 1970 la mayoría de los pacientes llegaban a la consulta con hiperparatiroidismo primario sintomático. Actualmente, sólo el 20-30% en el mundo occidental tiene signosintomatología de exceso de HPT en el momento del diagnóstico, no así en los países en desarrollo. Los pacientes sintomáticos pueden sufrir fracturas por fragilidad ósea o nefrolitiasis recidivante o ambas. Otras manifestaciones renales son nefrocalcinosis, poliuria e insuficiencia renal. Raras veces hay osteítis fibrosa quística. Los pacientes con hipercalcemia sintomática también sufren síntomas gastrointestinales: náuseas, úlcera péptica, constipación y pancreatitis. A veces padecen trastornos neuropsiquiátricos, como depresión, letargo y disminución de la función cognitiva y social. Estos síntomas dependen de la intensidad y de la velocidad de aumento de la calcemia. Cuando ésta es intensa pueden progresar a psicosis y coma. Trastornos reumáticos como la gota y la seudogota también se asocian a veces con el hiperparatiroidismo primario. Los pacientes con hiperparatiroidismo primario grave también pueden sufrir hipertrofia ventricular, calcificación cardíaca, anomalías de conducción y acortamiento del intervalo QT.

Los pacientes con hipercalcemia grave (mayor a 2,75 mmol/l) pueden llegar a la consulta con signos clínicos como disminución en el volumen líquido, debilidad muscular y alteración del estado mental.

Hipercalcemia asintomática
La mayoría de los pacientes en los países desarrollados actualmente se diagnostica a través de pruebas de sospecha o durante la evaluación por disminución de la densidad ósea. Pueden acudir a la consulta por síntomas inespecíficos de hipercalcemia leve, tales como cansancio, depresión leve o malestar general.

Hiperparatiroidismo normocalcémico
Los pacientes que consultan por el hallazgo incidental de aumento de la HPT y calcemia normal se clasifican como hiperparatiroidismo normocalcémico. Estos pacientes quizás consulten para evaluación de su osteoporosis o por una fractura por fragilidad ósea y se descubre aumento de la HPT. Antes de confirmar este diagnóstico es esencial excluir la deficiencia de vitamina D y el deterioro renal, ya que éstos se suelen manifestar con aumento de la HPT y calcemia normal.
 .
Evaluación clínica
Averiguar sobre antecedentes de fracturas por fragilidad ósea, cálculos renales e irradiación de cabeza y cuello. Es importante excluir otras causas de hipercalcemia, especialmente si no hay aumento de la HPT y descartar enfermedad granulomatosa oculta (infecciosa y no infecciosa), tirotoxicosis, insuficiencia suprarrenal, insuficiencia renal e inmovilidad. Repasar los fármacos que recibe el paciente, tales como diuréticos tiacídicos, vitamina D, vitamina A, antiácidos absorbibles y litio.

En el examen físico, raras veces se pueden palpar los adenomas o carcinomas paratiroideos.

Estudios útiles.
Se debe evaluar la función renal porque la nefropatía crónica también puede generar aumento de la HPT y producir hiperparatiroidismo secundario. Determinar la densidad ósea es útil para evaluar si el paciente es apto para la cirugía paratiroidea.
En el hiperparatiroidismo primario, la calcemia está aumentada y la HPT está aumentada o no suprimida. Alrededor del 45% del calcio plasmático está ligado a las proteínas, en especial a la albúmina y el calcio se debe corregir para la albúmina: calcio corregido = calcio medido + (40-albúmina medida) × 0,02 (el calcio se mide en mmol/l y la albúmina en g/l). En pacientes hipercalcémicos que tienen hipoalbuminemia por desnutrición o enfermedad crónica, la calcemia puede ser falsamente normal, pero la hipercalcemia se confirmará al corregir el calcio para la albúmina. El calcio ionizado también aumenta. La determinación del calcio ionizado en plasma también permite excluir la falsa hipercalcemia. El índice calcio urinario/ depuración de creatinina bajo contribuye a distinguir entre el hiperparatiroidismo primario y la hipercalcemia hipocalciúrica familiar, que también pueden tener HPT alta en presencia de hipercalcemia. En esta entidad, el índice calcio/depuración de creatinina es menor de 0,01 en el 80% de los pacientes, mientras que en el hiperparatiroidismo primario en general es mayor de 0,01. Se debe medir asimismo la 25-hidroxivitamina D3 porque pacientes con hiperparatiroidismo primario y deficiencia de vitamina D también pueden tener el índice calcio/depuración de creatinina bajo. Un índice persistentemente bajo tras la reposición de vitamina D permitirá distinguir entre ambas entidades. Si la concentración de HPT es baja, será necesario investigar causas de hipercalcemia no inducidas por la HPT a fin de excluir un tumor o enfermedad granulomatosa y los exámenes iniciales pueden incluir radiografía de tórax, mamografía, gammagrafía ósea, ecografía de abdomen y pelvis e inmunoelectroforesis. Otras causas de hipercalcemia no inducida por la HPT son la intoxicación por vitamina D, la insuficiencia suprarrenal, la tirotoxicosis, el mieloma múltiple, la sarcoidosis y la enfermedad de Paget, especialmente en los pacientes inmovilizados. El hiperparatiroidismo primario también puede existir simultáneamente con un tumor, que causar hipercalcemia a través de la liberación de péptido relacionado con la HPT, las citocinas o la 1,25 dihidroxivitamina D3.
 .
Consulta con el especialista y tratamiento
Tras confirmar el diagnóstico de hiperparatiroidismo primario y evaluar si son aptos para la cirugía, los pacientes se derivan al cirujano paratiroideo. Antes de la operación se efectúan estudios por imágenes de las paratiroides para orientar el abordaje quirúrgico y localizar el/los adenomas. La paratiroidectomía mínimamente invasiva es el procedimiento quirúrgico de elección para la enfermedad localizada. La exploración total, a cielo abierto, de las cuatro glándulas es necesaria para los pacientes con hiperparatiroidismo secundario o terciario resistente al tratamiento y para los que tienen hiperplasia y enfermedad recidivante.

Según un metaanálisis reciente con datos de 19 estudios sobre la sensibilidad y el valor pronóstico positivo (VPP) de las técnicas de localización preoperatoria, la sensibilidad de la ecografía es del 76,1% y el VPP es del 93,2% para localizar los adenomas. La sensibilidad de la gammagrafía con sestamibi fue del 78,9% y el VPP del 90,7% (datos de nueve estudios).

La interconsulta inicial con el endocrinólogo es útil para confirmar un diagnóstico nuevo de hiperparatiroidismo primario y para asegurarse de excluir otras causas de hipercalcemia, en especial la hipercalcemia hipocalciúrica familiar.

Tratamiento quirúrgico del hiperparatiroidismo primario
Según las recomendaciones de consenso, la paratiroidectomía es siempre el tratamiento definitivo para el hiperparatiroidismo sintomático en el paciente sin contraindicaciones para la cirugía.
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La cirugía en pacientes con hiperparatiroidismo primario leve.
La paratiroidectomía es siempre una opción valiosa en el paciente con hiperparatiroidismo primario porque normaliza la calcemia y la HPT. Los estudios de cohortes mostraron que también disminuye el riesgo de fracturas en pacientes asintomáticos.

En las personas con enfermedad asintomática que no quieren o no pueden operarse, el control médico con intervención dirigida es una opción atractiva.

Los criterios recomendados para la paratiroidectomía en pacientes con hiperparatiroidismo primario asintomático son:

- calcemia mayor a 0,25ml/l sobre los límites superiores de la normalidad.
- depuración de creatinina menor a 60 ml/min
- densidad ósea, puntuación T de -0,25 o menos en cualquier lugar o fractura anterior, o ambos
- edad menor de 50 años

Según estudios prospectivos y retrospectivos de pacientes con hiperparatiroidismo primario leve, en manos expertas la paratiroidectomía normaliza la calcemia y la HPT, disminuye el riesgo de fracturas y puede mejorar algo la disfunción neurocognitiva en los pacientes con hiperparatiroidismo primario leve. Estudios pequeños de cohortes y retrospectivos sugieren que la paratiroidectomía reduce la incidencia de cálculos renales. Ningún estudio aleatorizado evaluó los efectos de la paratiroidectomía sobre el riesgo de fracturas. Tampoco es clara la asociación entre cardiopatías e hiperparatiroidismo leve.

Tratamiento médico del hiperparatiroidismo primario
El tratamiento médico es una opción adecuada para los pacientes que no reúnen las recomendaciones para la cirugía, así como para aquéllos que no se quieren operar. Se deben controlar la calcemia anualmente y la creatininemia y la densidad ósea cada 1-2 años. Se ha evaluado la eficacia de los antiresortivos -estrógenos, bisfosfonatos, raloxifeno y cinacalcet- para personas con hiperparatiroidismo primario leve. Todos los estudios son relativamente pequeños y no fueron diseñados para evaluar los efectos sobre el riesgo de fracturas. En dos estudios aleatorizados con 26 y 44 pacientes, respectivamente, con hiperparatiroidismo primario, el tratamiento con el bifosfonato alendronato durante dos años aumentó significativamente la densidad ósea de la columna lumbar, la cadera y todo el cuerpo. Los marcadores de recambio óseo, como la desoxipiridinolina urinaria también desaparecieron. En el segundo estudio se observó asimismo la disminución de los marcadores de recambio óseo-N-telopéptido urinario y fosfatasa alcalina específica del hueso.

El estrógeno también es eficaz para la osteoporosis posmenopáusica. En un estudio aleatorizado controlado de 42 mujeres con hiperparatiroidismo primario, el tratamiento con estrógenos aumentó significativamente la densidad ósea de todo el cuerpo, la columna lumbar y el cuello femoral. Los marcadores de recambio óseo, como la fosfatasa alcalina, la hidroxiprolina urinaria y el N-telopéptido urinario disminuyeron, aunque no sucedió lo mismo con la calcemia.

En un estudio controlado por placebo de 18 mujeres posmenopáusicas con hiperparatiroidismo primario asintomático, el modulador selectivo de estrógeno, raloxifeno, en dosis de 60 mg/día durante dos meses, disminuyó los marcadores de recambio óseo. Se necesitan más investigaciones para determinar si el raloxifeno protege el esqueleto en el hiperparatiroidismo. primario.

El calciomimético cinacalcet, disminuye la calcemia y la HPT en pacientes con hiperparatiroidismo primario, pero en un estudio aleatorizado de 52 semanas con 78 pacientes, no tuvo efectos significativos sobre la densidad ósea.

El cinacalcet es eficaz para disminuir la calcemia y la HPT en pacientes con carcinoma paratiroideo y en el hiperparatiroidismo primario intratable. Sus efectos sobre la protección esquelética, exigen más estudios.



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dimecres, 24 d’agost del 2011

Actualització sobre l´Hipertiroïdisme Subclínic

Preguntes Clíniques


Hi ha noves evidències sobre el tractament del pacient amb hipertiroïdisme subclínic? 

Quan hem de començar el tractament? 

Amb quins fàrmacs? 

A quina dosi?






Referència original: Banc de preguntes de PREEVID  Murcia Salud

Idees Clau


1.- L'evidència és conflictiva sobre el benefici de tractar l'hipertiroïdisme subclínic en pacients majors de 60 o 65 anys que presenten riscos cardiovasculars elevats (evidencia tipus C) 

2.- Hi ha una evidència de qualitat limitada sobre el benefici de tractar l'hipertiroïdisme subclínic en dones postmenopausiques que presentin una disminució de la densitat mineral òssia (evidencia tipus B) 

3.- Quan el nivell de TSH sigui inferior a 0,4 mU/L, s'ha de sol·licitar una determinació de T4 i de T3 lliure.

4.- Si el nivell de TSH és inferior a 0,4 mU/L i la persona no està en tractament amb tiroxina, ni amb un tractament que pugui suprimir la TSH (glucocorticoides, octeótrid, citokiques, agents dopaminèrgics):
S'ha de descartar la presència d'hipertiroïdisme mitjançant la determinació de TSH, T4 i T3 lliure cada 1 a 2 mesos, per excloure la progressió a hipertirodisme obert.

5.- Si la TSH permaneix baixa amb nivells normals de T4 i T3 lliure, s'ha de continuar amb determinació d'aquests nivells amb una freqüència variable segons criteri clínic: cada 3–6 mesos si la persona està bé; i amb major freqüència si és una persona anciana o amb malaltia cardiovascular.

6.- El pacient amb un hipertiroidisme subclínic no tractat, ha de ser seguit a llarg terme amb determinació de la funció tiroïdal cada 6 o 12 mesos. En tots els casos cal avaluar l'etiologia possible, com a malaltia no tiroïdal, els fàrmacs (liti, amiodarona) i agents diagnòstics (radiocontrasts). 

7.- Les opcions i pautes de tractament per l'hipertiroïdisme subclínic són les mateixes que per l'hipertiroïdisme clínic i depèn de la causa etiológica. Els bloquejants beta són útils si es presenten signes d'activitat adrenèrgica (palpitacions, tremolor).

8.- La majoria de pacients amb tiroiditis no requereix tractament, ja que la disfunció tiroïdal sol ser transitòria.

9.- S'ha de remetre el pacient a l'Endocrí si hi ha presència de goll, o si l'hipertiroidisme subclínic persisteix després d'una o dos determinacions.

10.- En l´embaràs, o en postpart, ofereix pautes específiques de seguiment i de tractament.









Recull d´informació d´interès sobre Hipertiroïdisme






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dijous, 30 de juny del 2011

Actualització del tractament de l´Hipotiroïdisme


L'hipotiroïdisme pot deure's a diverses causes que produeixen una síntesi insuficient d'hormones tiroïdals, cursant amb signes i símptomes característics en ocasions; mentre que en unes altres, aquests són inespecífics o no es presenten.

Resulta més freqüent entre les dones i en la població anciana. A les àrees sense dèficit de iode, la tiroiditis autoinmune sol ser la causa més freqüent.

La importància de l'hipotiroïdisme subclínic, en el qual la simptomatologia és menys aparent o inexistent, és controvertida. En l'actualitat es discuteix tant la seva definició, com la seva significació clínica i possibles implicacions, així com les recomanacions de tractament.

El tractament de l'hipotiroïdisme consisteix en l'administració de levotiroxina sòdica que, en la majoria dels pacients, es manté de forma indefinida. La dosi ha de ser ajustada d'acord amb els nivells d'hormones tiroïdals del pacient.





Boletín Terapéutico Andaluz, editat per CADIME



Recull d´articles d´interès sobre l´Hipotiroïdisme





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dimarts, 31 de maig del 2011

Actualització de la clínica i el tractament de l´Hipertiroïdisme

Recomanacions terapèutiques, anàlisis del problema clínic i revisió de potencials efectes adversos.




Article original: Dr. Douglas S. Ross



Traducció al Castellà i resum objectiu de la Dra. Marta Papponetti. Esp. Medicina Interna. Docente Aut. UBA.


CASO CLINICO

Una mujer de 37 años con palpitaciones, temblores, disnea y pérdida de peso de 9 kg recibe un diagnóstico de hipertiroidismo de Graves.

En el momento del diagnóstico presentaba proptosis leve y diplopía, sin signos de inflamación ocular. La glándula tiroides tenía 2 veces el tamaño normal. No se palpaban nódulos. La concentración de triiodotironina sérica inicial (T3) era 655 ng/dl y la concentración de tiroxina libre (T4), de 5,7 ng/dl.

Fue tratada con metimazol durante 1 año y las pruebas de la función tiroidea se normalizaron. Diez semanas antes de la presentación actual se había suspendió el metimazol, reapareciendo las palpitaciones y los temblores. La concentración sérica de T3 es de 345 ng/dl (73 pmol/l) y de T4 libre 2,8 ng/dl (36,0 pmol/l).

No es fumadora. Tiene una hija de 3 años y desea quedar embarazada de nuevo. Su endocrinólogo recomienda la tiroidectomía con yodo radiactivo (I131).




Problema clínico

El hipertiroidismo es un trastorno predominante en las mujeres.

El hipertiroidismo manifiesto, que se define por la presencia de concentraciones séricas de tirotrofina (TSH) por debajo de lo normal y concentraciones de T3 y T4 libre elevadas, tiene una prevalencia de aproximadamente 0,6% en las mujeres. En una revisión de varios estudios a gran escala, la incidencia de hipertiroidismo fue de aproximadamente 0,4 casos por 1.000 mujeres por año mientras que la incidencia en los hombres fue ≤ 25% que en las mujeres. En Estados Unidos, el hipertiroidismo subclínico, definido por la presencia de niveles subnormales de TSH sérica con niveles normales de T3 y T4 libre, tiene una prevalencia del 0,7%.

En Estados Unidos, la causa más común de hipertiroidismo es la enfermedad de Graves en todos los grupos de edad y en las zonas en las que la población tiene deficiencia de yodo, la prevalecen de adenoma tóxico y bocio multinodular aumentan con la edad y en las personas mayores estos trastornos son más comunes que la enfermedad de Graves.

El hipertiroidismo no tratado puede provocar la aparición de enfermedades cardiovasculares, incluyendo la fibrilación auricular, la miocardiopatía y la insuficiencia cardíaca congestiva grave. La tirotoxicosis (o tormenta tiroidea) se asocia con una mortalidad del 20 al 50%. El aumento del recambio óseo que ocurre en el hipertiroidismo no tratado es causa de osteoporosis y fracturas.


Fisiopatología y el efecto del tratamiento

Las hormonas tiroidea actúa uniéndose a receptores específicos para la hormona tiroidea, los cuales interactúan con los elementos de respuesta a la hormona sobre múltiples genes, modificando la transcripción en prácticamente todos los tejidos. También se han descrito muchas acciones no genómicas. Se produce un aumento de la termogénesis para lo cual contribuyen, entre otros mecanismos, la mayor expresión de receptores adrenérgicos ß y de la producción de AMP cíclico, la expresión diferencial de isoformas de AMP cíclico, y una reducción de la expresión de subunidades de proteína G inhibitoria. Además de su efecto sobre la salud cardiaca y esquelética, el hipertiroidismo tiene efectos adversos en prácticamente todos los sistemas de órganos. El estado hiperadrenérgico que lo acompaña lleva a la agitación y el insomnio; puede haber disnea debido al aumento del consumo de oxígeno, la anemia y la debilidad en los músculos respiratorios; aumento de la motilidad intestinal con la consecuente diarrea y, miopatía, la cual se manifiesta como debilidad muscular proximal.

La enfermedad de Graves es un trastorno autoinmune causado por un anticuerpo que actúa como agonista en el receptor de la TSH. El resultado es la falta de regulación de la síntesis de hormona tiroidea. En casi el 30% de los pacientes se produce la remisión espontánea. La oftalmopatía, caracterizada por la inflamación del tejido conectivo periorbitario y retrorbitario, la grasa y el músculo, se hace clínicamente evidente en aproximadamente un tercio de los pacientes y solo aparece en la enfermedad de Graves. Los receptores de TSH se encuentran en los fibroblastos y los adipositos de la órbita, los que probablemente son el objetivo autoinmune responsable de la oftalmopatía de Graves.

El adenoma tóxico y el bocio multinodular provocan la síntesis autónoma y no regulada de las hormonas tiroideas. En algunos casos, la causa es una mutación del gen del receptor de la TSH, que resulta en una activación constitutiva. El adenoma tóxico y el bocio multinodular no están asociados con oftalmopatía; estas condiciones no se resuelven espontáneamente a menos que el hipertiroidismo haya sido precipitado por la administración farmacológica de cantidades de yodo o, en casos raros, por el infarto espontáneo de un adenoma tóxico.

El yodo es un sustrato para la síntesis de las hormonas tiroideas y es transportado activamente dentro de las células tiroideas foliculares por un cotransportador de yodo. Se oxida y se liga por uniones covalentes a los residuos tirosilo de la tiroglobulina. La unión de los residuos tirosilo yodados da como resultado la formación de T4 y T3, las cuales se almacenan en el espacio coloideo. El I131 es procesado de manera similar y sus emisiones ß provocan la necrosis tisular haciendo una ablación efectiva del tejido tiroideo funcional, lo que ocurre en el curso de 6 a 18 semanas o más.

Para estimular la captación de yodo por las células foliculares el tejido tiroideo normal requiere TSH. Dado que en la enfermedad de Graves los anticuerpos del receptor de TSH activan los receptores de TSH, el I131 se concentra en todo la glándula. En cambio, en el adenoma tóxico o en el bocio nodular tóxico, la TSH es suprimida por el estado hipertiroideo y se concentra solo en el tejido autónomo (es decir, que no está sujeto a la regulación normal de la TSH). Sin embargo, si el paciente es tratado con medicamentos antitiroideos antes de la administración del I131, y si los niveles de TSH pueden llegar a ser normales o elevados, entonces, el I131 se concentra tanto en el tejido tiroideo autónomo como en el normal.

Evidencia Clínica

El I131 se ha utilizado para el tratamiento de hipertiroidismo de Graves desde la década de 1940, y las conclusiones respecto de su eficacia se basan principalmente más en la extensa experiencia clínica que en ensayos aleatorizados. Un estudio aleatorizado y controlado de 179 pacientes con hipertiroidismo de Graves, en el que no participaron pacientes menores de 35 años, comparó los efectos del I131 con los de la cirugía y los fármacos antitiroideos. De los 71 pacientes que fueron tratados durante con metimazol, el 16% presentó reacciones adversas, el 6% mostró una respuesta inadecuada al tratamiento y el 37% experimentó una recaída. De los 67 pacientes sometidos a tratamiento quirúrgico, ninguno tuvo complicaciones y hubo recaídas en el 6% de los casos.

Treinta y nueve de los 41 pacientes tratados con I131 desarrollaron hipotiroidismo; los otros 2 pacientes rechazaron el tratamiento asignado. En promedio, la primera dosis de I131 fue relativamente baja, 6,8 mCi (252 MBq) mientras que 18 de los pacientes tratados requirieron más de una dosis. Este ensayo mostró que la oftalmopatía empeoró en los pacientes tratados con I131, en comparación con los pacientes que recibieron otros tratamientos: la oftalmopatía empeoró en el 10% de los pacientes que recibieron metimazol, el 16% de los operados y el 33% de los tratados con I131. Sin embargo, 14 a 21 años más tarde, el grado de satisfacción de los pacientes fue equivalente con las tres formas terapéuticas.

Uso clínico

Existen 3 tratamientos eficaces para el hipertiroidismo. El tratamiento con I131 y la cirugía se consideran terapias definitivas, ya que el principal objetivo de estos enfoques terapéuticos es la destrucción del tejido tiroideo hiperfuncionante. Los fármacos antitiroideos (carbimazol, metimazol y propiltiouracilo) se utilizan de dos maneras. Antes de la administración del I131 y habitualmente antes de la cirugía; el tratamiento se indica durante varias semanas para asegurar el estado eutiroideo. Los fármacos antitiroideos también se utilizan en el hipertiroidismo de Graves durante 1-2 años, o más, con el objetivo de lograr la remisión. El tratamiento a largo plazo del adenoma tóxico o del bocio nodular tóxico con fármacos antitiroideos no logra la remisión del hipertiroidismo; en estos casos está indicado el tratamiento precoz definitivo con I131.

La elección del tratamiento implica múltiples consideraciones y lo mejor es que un endocrinólogo evalúe los beneficios y los riesgos de cada tratamiento; pero, en última instancia, la decisión debe respetar las preferencias razonables del paciente.

Un estudio de 1991 realizado por los miembros de las asociaciones de la tiroides en América, Europa y Japón mostró que el uso de I131 es más popular en Norteamérica, donde el 69% de los médicos lo recomienda como el tratamiento de primera línea para un caso típico de enfermedad de Graves, en comparación con el 22% de los médicos europeos y el 11% de Japón. Se desconocen las razones de estas diferencias.

Las contraindicaciones absolutas para el tratamiento con I131 son el embarazo, la lactancia y la incapacidad para cumplir con las normas de seguridad radiológica. El I131 se considera seguro para ser administrado a mujeres en edad fértil y niños mayores. Los pacientes alérgicos a los agentes de contraste radiológico yodado generalmente no son alérgicos al I131.

La oftalmopatía de gravedad moderada puede ser una contraindicación para el tratamiento con I131 ya que el mismo puede agravar la situación. El empeoramiento de la oftalmopatía es más común en los fumadores de cigarrillos que en los no fumadores. La administración concomitante de glucocorticoides mitiga las exacerbaciones, por lo menos en los pacientes con oftalmopatía leve.

Los bloqueantes adrenérgicos ß, si bien no están contraindicados, generalmente se administran cuando se hace el diagnóstico de hipertiroidismo, con el fin de mejorar los síntomas. La mayoría de los endocrinólogos también tratan a los pacientes de alto riesgo con fármacos antitiroideos durante varias semanas, antes de la administración del I131, intentando lograr lo más rápidamente posible una función tiroidea normal o casi normal.

Los pacientes de alto riesgo son las personas de edad avanzada, los pacientes con enfermedades cardiovasculares subyacentes y los pacientes con síntomas de hipertiroidismo grave o con concentraciones de hormona tiroidea 2-3 veces superiores al límite superior normal. El tratamiento previo con un fármaco antitiroideo puede aumentar el riesgo de fracaso terapéutico con la dosis inicial de I131. En un estudio, esto ocurrió después de la administración de propiltiouracilo pero no de metimazol. Este efecto puede ser compensado utilizando dosis más elevadas de I131. Los fármacos antitiroideos se deben suspender 2 a 3 días antes de la administración del I131.

El I131 se administra por vía oral en una dosis única, en líquido o cápsulas. Un ensayo aleatorizado mostró la superioridad de los regímenes con dosis calculadas, que tienen en cuenta el peso estimado de la tiroides en gramos, la dosis deseada (100 a 200 µCi/gr), y la captación de I131 de 24 horas. Sin embargo, otro estudio informó que el uso de 3 dosis fijas en cantidades basadas en el tamaño de la glándula determinado por la palpación (5, 10, o 15 mCi [185, 370, o 555 MBq]) fue efectivo. En general, se prefiere el uso de dosis calculadas, ya que la prueba de captación del I131 también puede ser utilizada para ayudar a determinar la causa del hipertiroidismo.

El yodo se absorbe rápidamente, se concentra en la glándula tiroides y se elimina por el riñón o a través de la hemodiálisis. La depuración del I131 está reducida en los pacientes con insuficiencia renal, lo que significa que los órganos y la médula ósea están efectivamente expuestos a las dosis mayores.

Poco a poco se produce la necrosis celular inducida por el I131 ya que debe transcurrir un lapso de 6 a 18 semanas para que aparezca el hipotiroidismo o el eutiroidismo. Durante ese intervalo y antes de que se resuelva, el hipertiroidismo puede empeorar transitoriamente. Si el paciente recibía previamente medicamentos antitiroideos, se los puede volver a administrar a los 3 a 7 días, tras la administración de I131 mientras que el tratamiento con los bloqueantes adrenérgicos ß habitualmente es continuo. La función tiroidea se monitorea a intervalos de 4 a 6 semanas. Cuando la función tiroidea ya se ha normalizado, se suspende el tratamiento con bloqueantes ß y los fármacos antitiroideos y se comienza a administrar levotiroxina, con el objetivo de mantener la función tiroidea normal. La supresión de la TSH sérica puede ser prolongada después de un tratamiento exitoso, por lo que varios meses después del tratamiento con I131 es esencial medir la T4 libre y la T3.

Si se administra una cantidad suficiente de I131, el 80-90% de los pacientes con enfermedad de Graves desarrolla hipotiroidismo y el 14% de los pacientes requiere más tratamiento. El fracaso de la primera dosis para curar el hipertiroidismo y la necesidad de un segundo curso terapéutico pueden hacerse evidente después de un intervalo tan corto como 3 meses, reflejado por la falta de regresión del tamaño de la glándula y porque los niveles de la TSH siguen siendo bastante elevados. Sin embargo, si a los 3 meses del tratamiento inicial el grado de hipertiroidismo es mínimo, los niveles de hormonas pueden acercarse a la normalidad en forma más paulatina o llegar al rango de hipotiroidismo, evitando la necesidad de un retratamiento.

Lograr la función normal de la tiroides después de una sola dosis de I131 es un objetivo difícil de alcanzar.

La estimulación continua de los receptores de TSH en el tejido que no ha respondido al tratamiento puede causar hipertiroidismo recurrente. Más comúnmente, después que el tratamiento ha concluído se produce el hipotiroidismo. El objetivo del tratamiento con I131 en los pacientes con enfermedad de Graves es la ablación completa de la glándula.

En los pacientes con adenoma tóxico, el objetivo de la terapia consiste en extirpar solo el adenoma. Si el I131 se administra cuando el nivel de TSH se suprime como resultado del estado hipertiroideo de los pacientes, dicha hormona no se concentra en el tejido normal extraganglionar y el paciente debe estar eutiroideo después de la ablación del adenoma. Sin embargo, si el paciente hizo un tratamiento previo con fármacos antitiroideos y los niveles de TSH no se suprimen en el momento del tratamiento, es posible que se produzca un estado hipotiroideo, lo que permite que el I131 se concentre en el epitelio normal del tiroides. En los pacientes con bocio nodular tóxico, el pronóstico depende del grado de autonomía del tejido glandular y del nivel de TSH en el momento del tratamiento. Sin embargo, otro objetivo puede ser la reducción del tamaño del bocio: los niveles normales o elevados de la TSH facilitan la captación del yodo tanto en el tejido tiroideo autónomo como en el no autónomo y la reducción del tamaño del bocio, pero aumenta el riesgo de hipotiroidismo.

En el 10-30% de los pacientes con adenoma tóxico es necesario volver a tratar con I131 como así en el 6-18% de los pacientes con bocio nodular tóxico. El hipotiroidismo se produce solo en el 3% de los pacientes después de 1 año de tratamiento, pero está presente en el 24-60% de los pacientes después de 20 a 24 años, y ocurre más comúnmente en los pacientes que también tienen tiroiditis de Hashimoto. El I131 también reduce el tamaño del bocio en el 40% de los casos y mejora los síntomas de compresión en algo menos del 50% de los pacientes.

En Estados Unidos, el I131 se administra en forma ambulatoria, pero algunos países requieren varios días de hospitalización por razones de seguridad radiológica, dependiendo de la dosis,. En la actualidad, los requisitos de seguridad radiológica varían de un estado a otro y más marcadamente de un país a otro, dependiendo de la dosis de radiación administrada o retenida. Por lo general, se recomienda a los pacientes que eviten el contacto con niños y embarazadas durante 1 semana o más; que restrinjan el contacto cercano con mujeres adultas no embarazadas durante varios días (por ej., no más de 2 horas para un contacto dentro de un radio de 1,8 metros o menos), y que se an meticulosos en el uso del baño y la higiene.

La administración de una dosis promedio de I131 cuesta 392 a 750 dólares. En un análisis, el costo general del tratamiento para el hipertiroidismo de Graves, teniendo en cuenta las pruebas de laboratorio, las imágenes, las visitas al consultorio, y las posibles complicaciones, se calcula en 23.610 dólares para el I131 y 33.195 dólares para la cirugía, de acuerdo con los datos brindados por Medicare en 2007. Puede haber costos adicionales para el paciente como resultado del lucro cesante o la necesidad de proporcionar cuidado a los niños debido a los requisitos de seguridad radiológica.

Efectos adversos

La tiroiditis por radiación, una inflamación dolorosa de la tiroides, se produce en el 1% de los pacientes y dura unas pocas semanas. Esta condición se asocia frecuentemente con la exacerbación de la tirotoxicosis por liberación de hormonas tiroideas debido a la destrucción glandular. El tratamiento generalmente consiste en antiinflamatorios no esteroideos y bloqueantes adrenérgicos ß, pero para aliviar el dolor, algunos pacientes requieren glucocorticoides.

Después del tratamiento con I131, el 5% de los pacientes con bocio nodular tóxico desarrolla la enfermedad de Graves. Es probable que la liberación de antígenos del tejido tiroideo inflamado desencadene la producción de anticuerpos contra el receptor de TSH. Esta condición se trata con una segunda dosis de I131.

En la mayoría de los estudios, el I131 no se asoció con mayor riesgo de cáncer. El Grupo de Estudio del Cooperative Thyrotoxicosis Therapy Follow-up ha hecho el seguimiento de 35.593 pacientes después del tratamiento del hipertiroidismo; después de un seguimiento medio de 21 años, dicho grupo informó que no hubo aumento del riesgo global de muerte por cáncer entre los pacientes que recibieron I131. Hubo un pequeño aumento del riesgo de cáncer de tiroides, principalmente entre los pacientes con bocio nodular tóxico, atribuido en parte más a la enfermedad subyacente que al tratamiento. En otro estudio, que duró 36 años, se hizo el seguimiento de 107 pacientes con hipertiroidismo que habían sido tratados antes de los 20 años de edad no comprobándose ningún aumento del riesgo de cáncer. Un estudio británico de 7.417 pacientes reportó un riesgo reducido de cáncer general, pero sí un leve aumento del riesgo de cáncer de tiroides y de colon. Un estudio finlandés de 2.793 pacientes reportó un aumento del riesgo de cáncer de estómago, riñón y de mama.

Los pacientes que recibieron tratamiento con I131 se encuentran en mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular, principalmente durante el primer año posterior al tratamiento. Se cree que es una consecuencia del estado tirotóxico y no o del tratamiento. El tejido nodular tiroideo puede hacer una regresión después de la ablación con I131 y son raras las ocasiones en que desaparece; con el tiempo puede desarrollar calcificaciones. Los nódulos calcificados son evidentes en las imágenes posteriores y desde el punto de vista radiológico pueden considerarse como posiblemente precancerosas, lo que puede motivar la indicación de cirugía de la glándula tiroides.


Instrucciones para los pacientes ambulatorios tratados con I131

• Evite el contacto con los niños durante 5 días, manteniendo una distancia mínima de 1,8 m (6 pies).Para cumplir con esta instrucción, si usted tiene niños pequeños, hacer los arreglos para el cuidado infantil.

• Evite el contacto con embarazadas durante 10 días.

• Evite permanecer más de 2 horas dentro de un radio de 1,8 m de mujeres adultas no embarazadas durante 5 días.

Para cumplir con esta instrucción, no viajar en un avión comercial, no usar el transporte público para viajes prolongados, y no ir a trabajar si no puede mantener una distancia segura de los demás.

• Si es posible, el uso exclusivo de un cuarto de baño. Siéntese para orinar; descargue el tanque 2 veces con la tapa hacia abajo para evitar salpicaduras, y lávese las manos.

• No se involucre en besos o contacto íntimo otros 5 días.

• No se involucre en cualquier actividad por la cual expondría a otra a los fluidos de su cuerpo.

• No comparta cepillos de dientes, utensilios, platos o toallas. Mantenga estos artículos diferenciados de los pertenecientes a otros miembros de la casa y lávelos por separado.

• Lave su ropa y sábanas por separado.

• Cuando sea posible, utilice los elementos disponibles que se pueden tirar por el inodoro después de haber sido contaminados con fluidos corporales.

Las recomendaciones de seguridad para los pacientes después del tratamiento con I131 varían mucho entre las instituciones en los Estados Unidos y en otros países y pueden ser modificadas

de acuerdo con la dosis administrada y retenida. Debido a la inconsistencia de estas normas, la American Thyroid Association ha establecido recientemente un grupo de trabajo para desarrollar recomendaciones de seguridad radiológica.

Áreas de Incertidumbre

Hay mucha incertidumbre acerca del tratamiento óptimo del hipertiroidismo debido a la ausencia de datos de estudios grandes, bien diseñados, aleatorizados y controlados. Por otra parte, la percepción de lo que constituye un tratamiento óptimo parece diferir considerablemente entre los médicos, los pacientes y las asociaciones de profesionales, siendo altamente dependiente del balance entre el riesgo y los resultados.

La controversia también rodea a las normas de seguridad radiológica después de la terapia con I131. Por ejemplo, en 2008, la Comisión Reguladora Nuclear emitió un comunicado respecto de la protección de los niños que puedan entrar en contacto con pacientes tratados con I131. En esta declaración se sugirió que los médicos deben considerar la posibilidad de mantener a los pacientes hospitalizados si viven con niños o jóvenes. Algunos expertos argumentan que esta recomendación, aunque no es obligatoria, daría como resultado un manejo innecesariamente restrictivo en el cuidado del paciente. La incertidumbre acerca de este y muchos otros temas relacionados con el uso seguro y adecuado del I131 persiste porque hay pocos datos directos sobre bases firmes.

Guías de las Sociedades Profesionales

El borrador de las guías sobre el manejo del hipertiroidismo de la American Thyroid Association y de la Asociación Americana de Endocrinólogos Clínicos, cuya publicación definitiva se espera para 2011, afirma que el I131, los fármacos antitiroideos y la cirugía son opciones terapéuticas razonables para el tratamiento del hipertiroidismo (Bahn RS: comunicación personal).

Estas normas hacen hincapié en la importancia de las discusiones detalladas con el paciente, en relación con los beneficios y riesgos de cada acción en relación con la coexistencia de otras condiciones, el estilo de vida y los valores del paciente.

En personas de edad avanzada y en pacientes con enfermedad cardiovascular subyacente, síntomas de hipertiroidismo grave síntomas o concentraciones de TSH 2 a 3 veces por encima del limite superior normal, debe considerarse el retratamiento con fármacos antitiroideos. Para los pacientes con oftalmopatía activa y oftalmopatía de Graves moderadamente grave, en vez del tratamiento con I131 se recomienda la cirugía.

El uso concomitante de glucocorticoides se es un recurso terapéutico para los pacientes con oftalmopatía activa leve y para los fumadores. Los niños son generalmente tratados con metimazol durante 1 a 2 años, pero para niños mayores de 10 años es apropiado el tratamiento con I131, cirugía o metimazol.


Recomendaciones

1.- La paciente que se describe en la viñeta es una excelente candidata para el tratamiento con I131. Los principales obstáculos pueden ser la medidas de seguridad radiológica; el impedimento para el contacto íntimo prolongado con su hija de 3 años (hasta una semana). Aunque el cuidado de los niños también sería un problema si la paciente eligiera la tiroidectomía en lugar del tratamiento con I131, pero no habría restricciones para el contacto cercano después de la cirugía.

2.- El embarazo sería normalmente aplazado hasta 6 meses después del tratamiento con I131. La paciente puede optar por la cirugía ya sea para acortar este plazo o debido a la preocupación de que la exposición a la sustancia radioactiva podría agravar la oftalmopatía.

3.- Se puede optar por aplazar la terapia definitiva y reiniciar los antitiroideos por la preocupación por los riesgos asociados a la anestesia o el deseo de evitar una cicatriz, aunque los datos sugieren que la probabilidad de resolución a largo plazo con este tipo de tratamiento es modesta. Aunque en este caso el autor recomendaría el I131, considera fundamental poder analizar plenamente las opciones con la paciente.






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